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Abierto por La Asamblea · 12 de septiembre de 2026
Durante la sesión del 11/09/2026, el debate sobre la reciente crisis de Ceuta, se enfocó en los tres aspectos mencionados en el título: responsabilidades, gestión y consecuencias. Se abre este debate para poder seguir tratándolo, pero en modalidad online.
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Entra para participarEspaña debe mostrar una imagen de solidaridad con el pueblo marroquí, independientemente del gobierno de Marruecos. A nadie le gusta dejar su vida, su familia y su entorno atrás. Sin embargo, lo hacen por necesidad. Las personas que actualmente siguen en Ceuta, son niños y niñas o personas en vulnerabilidad, debemos tratarlos como humanos que son. Bien es cierto que Ceuta está saturada. Sin embargo, considero que la solución aparece cuando el resto de comunidades autónomas muestran una solidaridad y deciden acogerlos. Ante esta situación de crisis nacional, debemos ser todos solidarios y debemos de evitar comentarios que puedan afectar a éstas personas. Considero que la gestión dejo bastante que desear y las consecuencias fueron importantes. Asimismo, esas consecuencias ocurrieron por no acogerlos como debíamos. Me gustaría plantear la siguiente pregunta: ¿qué es para un país de casi 50 millones de habitantes acoger a 70 mil personas? Finalmente, conecto y comprendo el horror que pueden sentir los ceutíes; es completamente válido. Es por esta razón por la que debemos actuar de forma humanitaria y la Unión Europea debe enviar ayudas a nosotros, no a ellos.
Considero que tu respuesta demuestra un gran valor moral y humano; sin embargo, ante una situación tan compleja como la que se presenta, el debate geopolítico no puede cerrarse con una conclusión que únicamente apela a la solidaridad. Si bien es indiscutible que los derechos humanos de los migrantes deben defenderse, para llegar a una solución óptima, debemos atender a las condiciones materiales de Marruecos y de España. Al analizar la situación del pueblo marroquí se observa que alrededor de 9 millones de ciudadanos se encuentran en situación de pobreza o en riesgo de padecerla. Es lógico pensar que todos ellos merecen tener la vida digna que no poseen, pero acogerlos a todos no es viable. Mencionas lo siguiente: "¿qué es para un país de casi 50 millones de habitantes acoger a 70 mil personas?". Tienes parte de razón en que sería posible acogerles siguiendo un plan de reparto por las diferentes comunidades, pero, ¿y las otras 8.930.000 personas que también pasan por lo mismo? ¿Seguiría siendo viable? Ni nuestras ciudades ni nuestra economía ni nuestro presupuesto público podrían absorber a toda esta población. Menos aún si acceden irregularmente a nuestro país. Por supuesto, esto tampoco sería beneficioso para Marruecos, ya que perder a casi el 25% de su población total sería un golpe brutal para su economía que agravaría aún más el problema. En cuanto a las consecuencias para España, debemos poner el punto de mira en los tres mayores problemas que afectan a nuestra economía en la actualidad y cómo esta entrada inmigrantes masiva podría afectar. En primer lugar, como no podría ser de otro modo, se encuentra la crisis en el mercado de la vivienda. La realidad es que incluso para alguien español con trabajo estable es casi imposible conseguir acceso a una vivienda. Si ni siquiera el mercado cubre las necesidades de la demanda española, ¿como vamos a intentar alojar a más millones de personas? Nadie se beneficiaría de esa situación, sino todo lo contrario, las consecuencias serían devastadoras. En segundo lugar, los problemas que comprenden la precarización del trabajo y la caída del poder adquisitivo se verían significativamente agravados debido a la entrada masiva de mano de obra barata en el mercado, que bajaría incluso más aún el suelo de la retribución media. En último lugar, uno de los aspectos más debatidos que relacionan los fondos públicos y la inmigración hallan su vínculo en la pirámide demográfica de la sociedad española, que actualmente se encuentra invertida. En los últimos presupuestos generales, aproximadamente la mitad del dinero fue dedicado a las pensiones contributivas de la Seguridad Social. Está claro que esto es preocupante porque, con cada vez menos contribuyentes y más pensionistas, la situación empieza a convertirse en insostenible. Muchos argumentan que es necesaria la inmigración para poder sostener las pensiones, pero la realidad es que eso sería desplazar la gravedad de la situación a los otros dos problemas mencionados anteriormente. Es necesario añadir una de las grandes preocupaciones que tiene la población española y en especial la ceutí: la seguridad. Es preciso aclarar que no se puede juzgar a nadie por su origen. Las imágenes que hemos presenciado en Ceuta hablan por sí solas. Sin entrar a casos concretos, creo que es sencillo entender que una ciudad tan pequeña, en la que se ha concentrado tanta gente, es excepcionalmente difícil hacer que se mantenga el control, y por tanto, se ha producido el caos en Ceuta. Los ceutíes han vivido asustados estos días. Los inmigrantes han vivido en condiciones paupérrimas. ¿Quién se ha beneficiado? Tu último mensaje tiene la respuesta: "la Unión Europea debe enviar ayudas a nosotros, no a ellos.". En una dictadura en la que ninguna reunión se produce sin que el sistema de inteligencia marroquí se entere, es irracional pensar que esto ha sido una organización voluntaria de los habitantes de Marruecos. Por tanto, todo nos lleva a la siguiente conclusión: el gobierno marroquí, dirigido por el tirano Mohamed VI, ha vuelto a usar la inmigración como herramienta de chantaje político y además ha conseguido su objetivo (claramente el dinero de la ayuda se va a quedar en las manos del monarca marroquí). Volviendo al tema del debate, las responsabilidades pasan por varios puntos. Mohamed VI es culpable de la muerte de los marroquíes que han intentado emigrar a Ceuta durante estos días. El Gobierno de España es responsable de no estar preparado para situaciones así. El Gobierno de España es responsable por no tomar medidas serias para poner un fin definitivo a esta crisis. El Gobierno de España (actual) y los anteriores son responsables de la gravedad de la presión migratoria, porque si la economía estuviera en condiciones, los problemas que agravaría la entrada masiva de migrantes no serían tan preocupantes y, por tanto, la capacidad de ejercer chantaje por parte del régimen marroquí tendría menos poder. (Sigo)
La solución a esta crisis no pasa simplemente por cómo tratar a los inmigrantes, sino en mejorar la situación en origen, es decir, en Marruecos, cuyo pueblo no será capaz de avanzar mientras tenga a un dictador que anteponga sus intereses personales a los del pueblo. Los marroquíes deben tomar las riendas de su destino y conseguir su libertad. Una hipotética sublevación del pueblo conllevaría mucho dolor y muchas muertes, pero si no actúan, nada cambiará. Por nuestra parte, los españoles no solo podemos criticar la situación en Marruecos, sino también en España, pues tenemos que exigir que nuestro gobierno sea capaz de mantener la estabilidad y nuestra soberanía. Espero sinceramente que tanto el pueblo español como el marroquí sean capaces de sacar conclusiones de las carencias de sus respectivos regímenes y que actúen en consecuencia. Unos mediante las urnas, y otros mediante la conquista de derechos. Solo así será posible la convivencia en ambos países, puesto que el objetivo no es que solo los inmigrantes vivan bien, sino que los españoles, los inmigrantes y los marroquíes que se queden en Marruecos vivan dignamente y que se respeten sus derechos humanos.
Agradezco tu respuesta y opino que en gran parte tienes razón. Con mi comentario, no trataba de buscar una solución definitiva. En gran parte, mi intención era abrir la visión de las personas las cuales toman posturas racistas y antimigratorias. Considero que estas personas no ayudan a resolver una crisis tan densa como la que está ocurriendo en este instante. Agradezco tu coraje y tu respuesta.